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El cepillado es un cuidado esencial para el mantenimiento del manto y la correcta higiene del perro. A menudo se tiende a pensar que algunas razas no necesitan cepillado o que solo es una cuestión de estética, pero lo cierto es que todas las razas necesitan este cuidado básico y se debe tener  en cuenta cuál es la forma idónea de cepillar a nuestra mascota.

Perros de pelo corto

Los perros de pelo corto tienen la gran ventaja de que raramente forman nudos, por lo que su mantenimiento es menos laborioso que el de otros tipos de pelaje. Sin embargo, la mayoría de razas de pelo corto sueltan pelo todo el año y es habitual encontrar las alfombras, el sofá o la ropa llenos de pelos puntiagudos y difíciles de limpiar. Con uno o dos cepillados de 5 minutos a la semana podemos eliminar mucho pelo suelto y ahorrar trabajo en casa. Lo ideal para perros como el Dálmata, el Doberman o el Bóxer, por poner algunos ejemplos, son las cardas de púas de goma, que recogen el pelo sobrante sin dañar la piel ni arrancar pelo de más. A continuación te muestro un par de ejemplos de la marca  Yes!PH  en cepillo y manopla.

 

Perros de pelo medio

En esta categoría podríamos incluir el Pastor Alemán, el Labrador o el Husky. El pelo es un poco más largo y duro, y en muchos casos también más denso, por lo que se recomienda un mínimo de dos o tres cepillados semanales. Los cepillos de púas finas metálicas son perfectos para este tipo de manto ya que se llevan el pelo muerto en pocas pasadas y evitan que se acumule suciedad. También reciben el nombre de cepillo de cerdas metálicas. El de la imagen es de la marca Moser.

 

 

Perros de pelo largo

El pelo largo necesita un cepillado más constante y profundo ya que tiende a formar fuertes nudos que pueden afectar a la piel del perro y derivar en serios problemas de salud. Es recomendable un cepillado diario de 10 a 15 minutos y uno semanal a fondo. Si el pelo es fino como el de un Yorkshire, se puede utilizar un cepillo de doble cara con púas metálicas de punta redondeada para desenredar y con pelo sintético para darle un acabado más suelto. Un ejemplo es este de la marca Trixie.

 

 

Algunas razas como el Bobtail o el Shih Tzu pueden necesitar un cepillado a fondo con más frecuencia, cada dos o tres días. Los cepillos tipo rastrillo facilitan mucho la eliminación de nudos y son una gran ayuda a la hora de llegar hasta el subpelo desenredando de raíz sin dañar la piel del animal. Si además las púas son giratorias se facilita también el deslizamiento del pelo largo, minimizando la posibilidad de romperlo o arrancarlo sin querer. La imagen es un ejemplo de la marca Andis.

 

 

Perros de pelo rizado-rastas

Las razas de pelo muy rizado como los Caniches o el Perro de agua español no deben ser cepilladas con ningún tipo de peine o cepillo. El manto de estos perros forma sus propias guías para los rizos y al introducir púas de cualquier tipo se pueden deshacer estas guías provocando que se rompan los cordones. Ocasionalmente se pueden pasar los dedos de la mano para comprobar que no aparecen nudos, y de ser así, se deben intentar quitar con las manos. No obstante, a veces los especialistas recomiendan cepillado para algunos casos concretos porque los nudos seas excesivos o cualquier otra particularidad del perro, y serán ellos quienes determinen el tipo de cepillo a utilizar.

Lo mismo pasa con las razas tipo Puli o Komondor, cuyas rastas no deben ser cepilladas.

 

En peluquería canina se utilizan también otros accesorios que si bien pueden ser útiles en ciertas circunstancias, también pueden resultar fatales para el pelaje de nuestros peludos si se utilizan de manera incorrecta. Un ejemplo claro de esto son los famosos cortanudos.  Es totalmente erróneo pensar que un cortanudos sirve para desenredar, ya que como su propio nombre indica, lo que hace esta herramienta es cortar (y no deshacer) el nudo. No son pocos los casos de personas que al intentar usar un cortanudos sin conocimiento alguno ha tirado de la piel del perro creando pliegues y provocando cortes y heridas al animal. Siempre es recomendable tener paciencia e intentar deshacer el nudo con los dedos, o acudir a un peluquero canino si no nos vemos capaces de hacerlo bien.

 

Algo parecido pasa con los escarpidores. Estos cepillos que tan de moda están en la actualidad, pueden ser perfectos para eliminar pelo muerto en algunos tipos de pelo, pero en otros, el efecto puede ser justo el contrario, cortando grandes cantidades de pelo y estropeando por completo el pelo del perro hasta el punto de que cueste meses volver a conseguir un manto sano.  A menudo no nos damos cuenta de que lo que hacemos es cortar el pelo hasta que los resultados son irreversibles, por lo que no se recomienda utilizar un escarpidor sin previa recomendación de un especialista.

 

 

Sin duda alguna, lo mejor es siempre buscar información y preguntar en tu centro canino de confianza antes de decantarse por cualquier utensilio para la higiene y cuidado de  tu mascota. Cada raza y perro es un mundo, y lo que para algunos funciona a la perfección, para otros puede ser nefasto dañando gravemente su salud. No debemos olvidar nunca que no se trata solo de tener un perro bonito, sino también de darle la atención que necesita y mantenerlo fuerte y sano.

 

Vida perra!

 

Higiene y salud

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¿Qué cepillo es el adecuado para mi perro? ¿Con qué frecuencia necesita un cepillado?

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